La cumbre mundial de científicos en París hizo público ayer su informe sobre el calentamiento global, el más serio hasta el momento. El documento advierte que la temperatura subirá entre 1,8 y 4 grados en cien años. Y que el nivel de los océanos podría aumentar hasta 59 centímetros. Advertencia sobre graves trastornos meteorológicos
Por Eduardo Febbro - Desde París
Sin una revolución de sus comportamientos, el hombre está perdido. Esa, en resumen, es la filosofía del informe presentado ayer en París por los científicos miembros del IPCC, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático. Las conclusiones elaboradas por los científicos presentan un futuro marcado por un considerable aumento de temperaturas y sus consiguientes consecuencias. Las emisiones de dióxido de carbono y las de otros gases acarrearán el incremento de la temperatura de la Tierra y una peligrosa serie negra de trastornos meteorológicos como frecuentes olas de calor, huracanes, sequías y un fenómeno nuevo: el exiliado climático.
Los expertos confirmaron en el texto final las indicaciones que habían trascendido a lo largo de la semana. En primer lugar, no quedan dudas de que el aumento de la temperatura que se registró en el planeta desde mediados del siglo XX es “muy probablemente” una consecuencia de la acumulación de los gases que provocan el efecto invernadero emitidos por el hombre. Los miembros del IPCC elevaron incluso la responsabilidad del hombre en los desastres actuales: hay un 90 por ciento de certeza de que el hombre sea causa de los trastornos climáticos actuales. En el anterior informe, elaborado en 2001, esa tasa de responsabilidad llegaba a 61 por ciento. En lo concreto, es “extremadamente improbable” que los cambios ocurridos en los últimos 50 años se deban a causas naturales. Y lo que vale para el pasado también se aplica al futuro. Las emisiones “pasadas y futuras de dióxido de carbono seguirán contribuyendo al calentamiento y a la elevación del nivel del mar durante más de un milenio”, alerta el informe, que explica además esa permanencia por la extensa “vida” que los gases tienen en la atmósfera.
En segundo lugar, el documento indica que, desde 1850, los últimos once años han sido los más calientes. Las comparaciones aportadas por los científicos son elocuentes: a finales del siglo XXI, las temperaturas podrían incrementarse en un abanico que va de 1,8 a 4 grados en relación con el período 1980-1999. Sin embargo, esta previsión es considerada como optimista, ya que otros científicos evocan temperaturas superiores, del orden de 6,4 grados. En tercer lugar, el calentamiento del planeta tiene un impacto que se expande como una onda sin fin. Por ejemplo, el documento observa que el calentamiento del planeta disminuye la capacidad de absorción del dióxido de carbono (CO2) que está en la tierra y en los océanos y ello aumenta las emisiones humanas que se quedan estancadas en la atmósfera. Y lo que ocurre en la superficie también se traslada a la profundidad. Las observaciones realizadas desde 1961 prueban que la temperatura del océano aumentó hasta en profundidades de 3000 metros.
Asimismo, se constató que el océano absorbe más del 80 por ciento del calor incorporado al sistema climático. Consecuencia directa de estos trastornos y en comparación con el período 1980-1999, el nivel del océano podría subir de 18 a 59 centímetros de aquí a finales de siglo. Peor aún, el informe advierte que con recalentamiento de 1,9 a 4,6 grados Celsius con respecto a las temperaturas constatadas en la era pre-industrial conduciría a la desaparición completa del hielo en Groenlandia, lo cual acarrearía un aumento del nivel del mar de siete metros. Las estimaciones más pesimistas evocan incluso la desaparición del hielo en el Artico durante la segunda mitad del presente siglo. El informe hecho público en París pone un sello de legitimidad a lo que cada ciudadano de la tierra constata cada día: las temperaturas extremas han cambiado. Las noches frías o heladas son menos frecuentes que los días calurosos y las noches “horno”.
El experto francés Jean Jouzel recalcó que “todo lo que nos rodea, los océanos o la disminución de la nieve, dan testimonio de este fenómeno”. La científica argentina Matilde Rusticucci, miembro del IPCC y una de las autoras del informe, señaló la pertinencia del informe, cuyo contenido se ha visto revalorizado por las numerosas contribuciones y estudios que sustentan su base. Rusticucci indicó que “el cambio climático no se puede negar, es algo que ocurre y que seguirá ocurriendo. Sabemos además que esos cambios son producidos por las actividades humanas”. La doctora ratificó también que las transformaciones actuales son también inéditas “en los últimos 650 mil años”. Las partes de dióxido de carbono llegan hoy a 380 partes por millón cuando antes se situaban en niveles de 180 a 300. Lo mismo se comprueba con el metano: 715 partes por millón en la era pre industrial contra las 1730 partes de estos tiempos.
Los cambios en el clima crearán una nueva categoría de víctimas, los llamados “refugiados climáticos”, es decir, las personas que estarán obligadas a abandonar sus casas y territorios. Según proyectan los expertos, el número de refugiados climáticos podría ser superior al de los refugiados que dejan las guerras. Se calculan que unos 200 millones de personas deberán cambiar sus puntos de residencia debido al aumento previsto de 40 centímetros en el nivel de los océanos.
La comunidad internacional viene haciendo reiterados llamados desde hace décadas para frenar la contaminación ambiental, pero los oídos sordos han sido más numerosos que los sensibles. Prueba de ello y en cifras globales, en un lapso de cinco años las emisiones de CO2 pasaron de 6400 millones de toneladas a 7200 millones. Muchos especialistas presentes en París apuestan ahora por la carta del IPCC. Este organismo creado en 1988 por la ONU y la Organización Meteorológica Mundial con la misión de mediar entre los investigadores y los gobernantes es la entidad más respetada en materia de medio ambiente. Con el texto divulgado en la capital francesa, los expertos anhelan que la comunidad internacional dé una respuesta clara para que se suban los criterios del protocolo de Kyoto, cuyo propósito es, justamente, reducir las emisiones de dióxido de carbono. Cabe resaltar, no obstante, que este protocolo no fue ratificado por la primera potencia contaminadora del mundo, Estados Unidos, aunque ayer el presidente George Bush salió a elogiar el informe.
Entre la galería de peligros naturales a los que estamos expuestos, el IPCC incluye temperaturas elevadas, olas de calor y lluvias poderosas que se manifestarán con más frecuencia. Ciclones tropicales, tifones y huracanes serán así más intensos.
Este panorama de promesas devastadoras llevó al presidente francés, Jacques Chirac, a pedir una revolución económica y política para enfrentar desafíos del cambio climático. Al inaugurar una conferencia internacional paralela a la reunión de los científicos, Ciudadanos de la Tierra, el jefe del Estado advirtió: “El día en que el clima cambiará y escapará a todo control está cerca. Estamos al límite de lo irreversible”. La cumbre Ciudadanos de la Tierra cuenta con la participación de 60 países y está destinada a impulsar la creación de una suerte de Organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Chirac, aprovechando los efectos del informe del IPCC, agregó: “Frente a esta urgencia, no hay tiempo para medidas tibias. Es hora de una revolución de nuestras conciencias, de nuestra economía y de nuestra acción política”. Desde luego, el proyecto impulsado por el mandatario francés, apoyado por Europa, no cuenta con la aprobación de los grandes países contaminantes como Estados Unidos, China y países en vías de desarrollo como Brasil o India. Sylvie Joussaume, climatóloga francesa y miembro del IPCC, ofrece una síntesis sin retorno sobre los estragos sufridos por el planeta: “Incluso si se detuvieran hoy las emisiones de gas carbónico harían falta más de mil años para volver a los valores de la época pre industrial”.
domingo, 4 de febrero de 2007
Al Gore testificará ante el Congreso sobre el cambio climático
04/02/2007 - 14:26
IBLNEWS, AGENCIAS
El ex vicepresidente de EEUU Al Gore ha aceptado una invitación para testificar el próximo mes ante una audiencia del Congreso que abordará el controvertido tema del cambio climático, informa en su edición de hoy "Politico.com". El nuevo proyecto sobre información política que cuenta también con una versión impresa gratuita informa de que la comparecencia de Gore tendrá lugar el 21 de marzo. El candidato por el Partido Demócrata a la Casa Blanca en las elecciones de 2000 hablará ante el Subcomité de Energía y Comercio y ante el Subcomité de Energía y Medioambiente. El documental de Gore "An Inconvenient Truth" (Una verdad incómoda), que aborda el problema del calentamiento global, ha sido nominado para dos Oscar. Sus esfuerzos por situar los problemas medioambientales en la agenda política internacional han sido el principal argumento que eximieron esta semana dos diputados noruegos al proponer a Gore para el Nobel de la Paz. El ganador del galardón se conocerá en octubre
IBLNEWS, AGENCIAS
El ex vicepresidente de EEUU Al Gore ha aceptado una invitación para testificar el próximo mes ante una audiencia del Congreso que abordará el controvertido tema del cambio climático, informa en su edición de hoy "Politico.com". El nuevo proyecto sobre información política que cuenta también con una versión impresa gratuita informa de que la comparecencia de Gore tendrá lugar el 21 de marzo. El candidato por el Partido Demócrata a la Casa Blanca en las elecciones de 2000 hablará ante el Subcomité de Energía y Comercio y ante el Subcomité de Energía y Medioambiente. El documental de Gore "An Inconvenient Truth" (Una verdad incómoda), que aborda el problema del calentamiento global, ha sido nominado para dos Oscar. Sus esfuerzos por situar los problemas medioambientales en la agenda política internacional han sido el principal argumento que eximieron esta semana dos diputados noruegos al proponer a Gore para el Nobel de la Paz. El ganador del galardón se conocerá en octubre
sábado, 3 de febrero de 2007
El cambio climático causará en España más olas de calor, lluvias y sequías
Expertos de la ONU lanzan una llamada de advertencia sobre los efectos de las emisiones contaminantes«No hay lugar para el escepticismo ni excusas para dejar de tomar medidas», declara el secretario general para la prevención del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri
Son las alarmistas conclusiones del Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). El cuarto informe de este panel científico auspiciado por la ONU pretende ser un aldabonazo a la conciencia de la humanidad. El mensaje intrínseco del documento viene a ser que el planeta está en peligro y su suerte se nos escapa de las manos. Pues aseveran que la responsabilidad es humana. Al 90%.«El debate sobre el vínculo entre las acciones humanas y el cambio climático está completamente superado. El debate en adelante no debe tratar más que de las medidas que hay que tomar», declaró Rajendra Pachauri, presidente del IPCC, en la presentación del informe en la sede de la Unesco. El texto, consensuado por medio millar de especialistas de 113 países, considera «muy probable» que el aumento de la temperatura media observado desde mediados del siglo XX se deba al incremento de concentraciones de gases con efecto invernadero por el uso de combustibles fósiles por parte del hombre.'Muy probable' significa en la jerga de los climatólogos que su certeza en la responsabilidad humana supera el 90%. No llega a 'virtually certain' que pondría el grado de convencimiento en el 99%. Pero supera el 'probable' (66% de posibilidades) empleado en su anterior informe, publicado en el 2001. Y además añade el concepto 'anthropogenic', tan combatido por la administración Bush, para admitir que las denostadas emisiones han sido engendradas por el ser humano.«El calentamiento extendido que se observa en la atmósfera y los océanos, aliado al deshielo de los glaciares, apoya la conclusión de que es extremadamente poco probable que el cambio climático mundial de los 50 últimos años pueda ser explicado sin una intervención exterior, y muy probable que no sea debido a las solas causas naturales conocidas», plantea el IPCC.La mitad de emisionesAdemás, los autores estiman que el calentamiento climático causado por la actividad humana y la subida del nivel de los mares «van a continuar durante siglos» pues el proceso ya esta desencadenado, «incluso si las concentraciones de gas con efecto invernadero llegaran a ser estabilizadas». A su juicio, las emisiones «pasadas y futuras de dióxido de carbono (CO2) seguirán contribuyendo al calentamiento y a la elevación del nivel del mar durante más de un milenio». «Incluso si detuviéramos todas nuestras emisiones, hemos emprendido un recalentamiento de cerca de un grado de manera inevitable», advierte el climatólogo francés Jean Clouzel. «Es imperioso controlar el efecto invernadero y eso nos conduce a la necesidad de dividir nuestras emisiones de gas carbónico por dos de aquí a la segunda mitad del siglo XXI», comenta este coautor del estudio.El calentamiento tiende a reducir la capacidad de absorción del dióxido de carbono por las tierras y los mares, con lo que se incrementa la parte de las emisiones humanas que permanecen estacionadas en la atmósfera. Una subida media de 1,9 a 4,6 grados en la temperatura oceánica respecto a los valores de la era pre-industrial conllevaría la desaparición del hielo en Groenlandia, y la consiguiente elevación del nivel del mar de unos siete metros, advierte el IPCC. Las simulaciones producen una disminución de los hielos marinos tanto en el Ártico como en el Antártico. Se considera verosímil que los futuros ciclones, tifones y huracanes se vuelvan más intensos.El cambio climático es «inequívoco», la temperatura media de la Tierra aumentará durante las próximas décadas, y España padecerá como consecuencia de ese fenómeno un incremento de las lluvias torrenciales, más olas de calor, un aumento de la salinidad del mar y nevadas menos copiosas Son algunas de las conclusiones a las que han llegado los científicos que han elaborado el informe del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático -IPCC en sus siglas en inglés-, que han pronosticado que el cambio climático propiciará que se reduzcan los días fríos, las precipitaciones de lluvia en la cornisa mediterránea, y que siga aumentando la temperatura media del país.Para analizar el informe del IPCC comparecieron ayer en rueda de prensa en Madrid el secretario general para la prevención del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Teresa Ribera, y el director del Instituto Nacional de Meteorología, Francisco Cadarso. Los tres coincidieron al destacar que el informe es «contundente» e «inequívoco» en sus conclusiones, que son «una poderosa llamada de atención» sobre la gravedad del problema.«No hay lugar para el escepticismo ni excusas para dejar de tomar medidas», dijo Aizpiri, quien advirtió de que la intensidad y la rapidez con que se está produciendo el cambio climático son mayores de lo que estaba previsto.Kioto es insuficienteEl informe del IPCC, en el que han participado 29 científicos españoles, concluye que Europa se ha calentado al menos en un grado durante el último siglo, a un ritmo más rápido que el promedio global.Arturo Gonzalo Aizpiri consideró que el Protocolo de Kioto es «un primer paso» para combatir el cambio climático, pero «tímido e insuficiente» porque solamente implica a los países más desarrollados y porque algunos de los países más contaminantes, como Estados Unidos, no lo han ratificado. Consideró, por lo tanto, que la comunidad internacional se debe dotar después del 2012 -cuando acaba la vigencia de este Protocolo- de un acuerdo «más ambicioso».El responsable ministerial repasó las principales iniciativas que el Gobierno ha puesto en marcha durante los últimos meses y anunció que el Ministerio llevará al Consejo Nacional del Clima, el próximo día 13, la propuesta de Estrategia Nacional del Clima, que contiene las líneas de acción que el Ejecutivo considera necesarias para cumplir sus compromisos internacionales.Teresa Ribera destacó la «rotundidad y rigor» con que se ha manifestado la comunidad científica, y valoró que las conclusiones del informe del IPCC reducen las incertidumbres que pudieran existir sobre los efectos del cambio climático .Valoró la actitud «constructiva» que la delegación de Estados Unidos ha mostrado durante los últimos días en París, la «cohesión» de la UE, y el interés y preocupación de algunas economías emergentes como China.El director del Instituto Nacional de Meteorología, Francisco Cadarso, repasó algunas de las conclusiones y evidencias plasmadas en el informe, y destacó entre ellas que 15 de los últimos 20 años han sido los más calientes desde que existen registros sistematizados -1850-.Cadarso observó que desde mediados del siglo XVIII, cuando comenzó la Revolución Industrial, la actividad humana ha provocado un calentamiento global cinco veces mayor que el que han causado los cambios en la irradiación solar, que la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera era en el año 2005 un 35% mayor que la que existía en la época pre-industrial.El informe, detalló el director del INM, prevé que la temperatura media aumentará 0,2 grados cada una de las dos próximas décadas, que aumentará el nivel del mar, y corrobora que la cubierta de nieve, la capa de hielo y los glaciares se ha reducido y que se han incrementado los eventos climáticos extremos.Ciudades por el climaLos responsables del Ministerio de Medio Ambiente valoraron la colaboración de las comunidades autónomas en la lucha contra el cambio climático, aunque demandaron una mayor implicación de estas administraciones.Anunciaron además que para implicar en mayor medida a las corporaciones locales la ministra Cristina Narbona y el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Heliodoro Gallego, dirigirán el próximo día 16 una carta a todos los alcaldes de ciudades de más de 50.000 habitantes pidiendo su incorporación a la Red Española de Ciudades por el Clima.
Son las alarmistas conclusiones del Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). El cuarto informe de este panel científico auspiciado por la ONU pretende ser un aldabonazo a la conciencia de la humanidad. El mensaje intrínseco del documento viene a ser que el planeta está en peligro y su suerte se nos escapa de las manos. Pues aseveran que la responsabilidad es humana. Al 90%.«El debate sobre el vínculo entre las acciones humanas y el cambio climático está completamente superado. El debate en adelante no debe tratar más que de las medidas que hay que tomar», declaró Rajendra Pachauri, presidente del IPCC, en la presentación del informe en la sede de la Unesco. El texto, consensuado por medio millar de especialistas de 113 países, considera «muy probable» que el aumento de la temperatura media observado desde mediados del siglo XX se deba al incremento de concentraciones de gases con efecto invernadero por el uso de combustibles fósiles por parte del hombre.'Muy probable' significa en la jerga de los climatólogos que su certeza en la responsabilidad humana supera el 90%. No llega a 'virtually certain' que pondría el grado de convencimiento en el 99%. Pero supera el 'probable' (66% de posibilidades) empleado en su anterior informe, publicado en el 2001. Y además añade el concepto 'anthropogenic', tan combatido por la administración Bush, para admitir que las denostadas emisiones han sido engendradas por el ser humano.«El calentamiento extendido que se observa en la atmósfera y los océanos, aliado al deshielo de los glaciares, apoya la conclusión de que es extremadamente poco probable que el cambio climático mundial de los 50 últimos años pueda ser explicado sin una intervención exterior, y muy probable que no sea debido a las solas causas naturales conocidas», plantea el IPCC.La mitad de emisionesAdemás, los autores estiman que el calentamiento climático causado por la actividad humana y la subida del nivel de los mares «van a continuar durante siglos» pues el proceso ya esta desencadenado, «incluso si las concentraciones de gas con efecto invernadero llegaran a ser estabilizadas». A su juicio, las emisiones «pasadas y futuras de dióxido de carbono (CO2) seguirán contribuyendo al calentamiento y a la elevación del nivel del mar durante más de un milenio». «Incluso si detuviéramos todas nuestras emisiones, hemos emprendido un recalentamiento de cerca de un grado de manera inevitable», advierte el climatólogo francés Jean Clouzel. «Es imperioso controlar el efecto invernadero y eso nos conduce a la necesidad de dividir nuestras emisiones de gas carbónico por dos de aquí a la segunda mitad del siglo XXI», comenta este coautor del estudio.El calentamiento tiende a reducir la capacidad de absorción del dióxido de carbono por las tierras y los mares, con lo que se incrementa la parte de las emisiones humanas que permanecen estacionadas en la atmósfera. Una subida media de 1,9 a 4,6 grados en la temperatura oceánica respecto a los valores de la era pre-industrial conllevaría la desaparición del hielo en Groenlandia, y la consiguiente elevación del nivel del mar de unos siete metros, advierte el IPCC. Las simulaciones producen una disminución de los hielos marinos tanto en el Ártico como en el Antártico. Se considera verosímil que los futuros ciclones, tifones y huracanes se vuelvan más intensos.El cambio climático es «inequívoco», la temperatura media de la Tierra aumentará durante las próximas décadas, y España padecerá como consecuencia de ese fenómeno un incremento de las lluvias torrenciales, más olas de calor, un aumento de la salinidad del mar y nevadas menos copiosas Son algunas de las conclusiones a las que han llegado los científicos que han elaborado el informe del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático -IPCC en sus siglas en inglés-, que han pronosticado que el cambio climático propiciará que se reduzcan los días fríos, las precipitaciones de lluvia en la cornisa mediterránea, y que siga aumentando la temperatura media del país.Para analizar el informe del IPCC comparecieron ayer en rueda de prensa en Madrid el secretario general para la prevención del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Teresa Ribera, y el director del Instituto Nacional de Meteorología, Francisco Cadarso. Los tres coincidieron al destacar que el informe es «contundente» e «inequívoco» en sus conclusiones, que son «una poderosa llamada de atención» sobre la gravedad del problema.«No hay lugar para el escepticismo ni excusas para dejar de tomar medidas», dijo Aizpiri, quien advirtió de que la intensidad y la rapidez con que se está produciendo el cambio climático son mayores de lo que estaba previsto.Kioto es insuficienteEl informe del IPCC, en el que han participado 29 científicos españoles, concluye que Europa se ha calentado al menos en un grado durante el último siglo, a un ritmo más rápido que el promedio global.Arturo Gonzalo Aizpiri consideró que el Protocolo de Kioto es «un primer paso» para combatir el cambio climático, pero «tímido e insuficiente» porque solamente implica a los países más desarrollados y porque algunos de los países más contaminantes, como Estados Unidos, no lo han ratificado. Consideró, por lo tanto, que la comunidad internacional se debe dotar después del 2012 -cuando acaba la vigencia de este Protocolo- de un acuerdo «más ambicioso».El responsable ministerial repasó las principales iniciativas que el Gobierno ha puesto en marcha durante los últimos meses y anunció que el Ministerio llevará al Consejo Nacional del Clima, el próximo día 13, la propuesta de Estrategia Nacional del Clima, que contiene las líneas de acción que el Ejecutivo considera necesarias para cumplir sus compromisos internacionales.Teresa Ribera destacó la «rotundidad y rigor» con que se ha manifestado la comunidad científica, y valoró que las conclusiones del informe del IPCC reducen las incertidumbres que pudieran existir sobre los efectos del cambio climático .Valoró la actitud «constructiva» que la delegación de Estados Unidos ha mostrado durante los últimos días en París, la «cohesión» de la UE, y el interés y preocupación de algunas economías emergentes como China.El director del Instituto Nacional de Meteorología, Francisco Cadarso, repasó algunas de las conclusiones y evidencias plasmadas en el informe, y destacó entre ellas que 15 de los últimos 20 años han sido los más calientes desde que existen registros sistematizados -1850-.Cadarso observó que desde mediados del siglo XVIII, cuando comenzó la Revolución Industrial, la actividad humana ha provocado un calentamiento global cinco veces mayor que el que han causado los cambios en la irradiación solar, que la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera era en el año 2005 un 35% mayor que la que existía en la época pre-industrial.El informe, detalló el director del INM, prevé que la temperatura media aumentará 0,2 grados cada una de las dos próximas décadas, que aumentará el nivel del mar, y corrobora que la cubierta de nieve, la capa de hielo y los glaciares se ha reducido y que se han incrementado los eventos climáticos extremos.Ciudades por el climaLos responsables del Ministerio de Medio Ambiente valoraron la colaboración de las comunidades autónomas en la lucha contra el cambio climático, aunque demandaron una mayor implicación de estas administraciones.Anunciaron además que para implicar en mayor medida a las corporaciones locales la ministra Cristina Narbona y el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Heliodoro Gallego, dirigirán el próximo día 16 una carta a todos los alcaldes de ciudades de más de 50.000 habitantes pidiendo su incorporación a la Red Española de Ciudades por el Clima.
Cambio climático es obra del hombre y es imparable, dicen

Hay calentamiento global y elevación del nivel del mar03 de febrero de 2007PARÍS, Francia (AP).— Un grupo de científicos destacados dijo ayer en un informe que existen pocas dudas de que el calentamiento climático global sea causado por el hombre, y vaticinó temperaturas más elevadas, asegurando que el incremento del nivel del mar "continuará por siglos", aún si los humanos controlan la contaminación.
El informe de 21 páginas representa la voz científica másautorizada sobre el calentamiento global ya que el panel estáintegrado por cientos de expertos y funcionarios. El documento sólo se centra en cómo y por qué el planeta se está calentando, no en las medidas que deben tomarse.
Otro informe que será difundido este año se abocará a lasmedidas más efectivas para reducir el calentamiento global.
Los científicos dijeron que el calentamiento global es, "muyprobablemente", causado por la actividad humana, es decir, queexiste más de un 90% de posibilidades de que sea causado por laquema de combustibles fósiles, realizada por el hombre.
Se trata de la conclusión más fuerte a la que se haya arribadohasta ahora, que hace casi imposible expresar que las responsablesson las fuerzas naturales.
Indica también que el calentamiento global y el aumento delnivel de los mares proseguirá durante siglos, sin importar en quémedida el hombre reduzca las emisiones de gases invernadero."El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como sehace evidente a través de las observaciones del incremento de lastemperaturas promedio del aire y el océano, el generalizadoderretimiento de la nieve y el hielo, y el aumento del nivel globaldel mar", dijeron los científicos.
Los defensores del medio ambiente instaron a Estados Unidos y a otras naciones industrializadas a recortar significativamente susemisiones de gases invernadero en respuesta al esperado informe delPanel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
"Es fundamental que consideremos a este informe [...] como unmomento en que el foco de atención cambiará para que dejemos de pensar si el cambio climático está relacionado con la actividadhumana, si la ciencia es suficiente, y nos focalicemos en qué es loque vamos a hacer en la Tierra con respecto a esto" [sic], dijo AchimSteiner, director ejecutivo del programa de medio ambiente de lasNaciones Unidas.
"La gente no debería cruzarse de brazos y decir: "No hay nadaque podamos hacer", expresó Steiner. "Cualquier [líder] que se arriesgue a no hacer nada sobre la base de la evidencia presentadaaquí, algún día será considerado como irresponsable en los librosde historia".
Uno de los autores, Kevin Trenberth, dijo que los científicostemen que los líderes mundiales tomen el mensaje de una maneraincorrecta: "Los líderes deberían reducir las emisiones de gases contaminantes y adaptarse a lo que será un planeta con temperaturas más calientes y un clima más inestable"
El informe de 21 páginas representa la voz científica másautorizada sobre el calentamiento global ya que el panel estáintegrado por cientos de expertos y funcionarios. El documento sólo se centra en cómo y por qué el planeta se está calentando, no en las medidas que deben tomarse.
Otro informe que será difundido este año se abocará a lasmedidas más efectivas para reducir el calentamiento global.
Los científicos dijeron que el calentamiento global es, "muyprobablemente", causado por la actividad humana, es decir, queexiste más de un 90% de posibilidades de que sea causado por laquema de combustibles fósiles, realizada por el hombre.
Se trata de la conclusión más fuerte a la que se haya arribadohasta ahora, que hace casi imposible expresar que las responsablesson las fuerzas naturales.
Indica también que el calentamiento global y el aumento delnivel de los mares proseguirá durante siglos, sin importar en quémedida el hombre reduzca las emisiones de gases invernadero."El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como sehace evidente a través de las observaciones del incremento de lastemperaturas promedio del aire y el océano, el generalizadoderretimiento de la nieve y el hielo, y el aumento del nivel globaldel mar", dijeron los científicos.
Los defensores del medio ambiente instaron a Estados Unidos y a otras naciones industrializadas a recortar significativamente susemisiones de gases invernadero en respuesta al esperado informe delPanel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
"Es fundamental que consideremos a este informe [...] como unmomento en que el foco de atención cambiará para que dejemos de pensar si el cambio climático está relacionado con la actividadhumana, si la ciencia es suficiente, y nos focalicemos en qué es loque vamos a hacer en la Tierra con respecto a esto" [sic], dijo AchimSteiner, director ejecutivo del programa de medio ambiente de lasNaciones Unidas.
"La gente no debería cruzarse de brazos y decir: "No hay nadaque podamos hacer", expresó Steiner. "Cualquier [líder] que se arriesgue a no hacer nada sobre la base de la evidencia presentadaaquí, algún día será considerado como irresponsable en los librosde historia".
Uno de los autores, Kevin Trenberth, dijo que los científicostemen que los líderes mundiales tomen el mensaje de una maneraincorrecta: "Los líderes deberían reducir las emisiones de gases contaminantes y adaptarse a lo que será un planeta con temperaturas más calientes y un clima más inestable"
El cambio climático es ya irreversible y hará que la temperatura suba hasta 6,4 grados este siglo
parís. El calentamiento climático de la Tierra es irreversible debido a las emisiones de gases de efecto invernadero en la era industrial, y en función de la acción humana la subida se situará este siglo entre 1,8 y 4 grados, aunque no se descarta otra horquilla más amplia de 1,1 a 6,4 grados. Éstas son algunas de las conclusiones del Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), que ayer presentó su cuarto informe sobre las bases científicas de un calentamiento que ve "inequívoco".
"Ahora tenemos más certidumbre de lo que ocurre que en el precedente estudio de 2001 y hay una probabilidad del 90% de que el aumento de la temperatura de la Tierra se deba a la concentración de gases de efecto invernadero por el uso por el hombre de combustibles fósiles, señaló la co-presidenta del grupo encargado del trabajo, Susan Solomon.
Aunque se mantuvieran las emisiones al nivel actual, "con muy alta certidumbre" el calentamiento en el siglo XXI será superior al constatado en el siglo XX, alertó Solomon. De entrada, el efecto acumulado de la contaminación acarreará un alza de la temperatura de unos 0,2 grados por década en los dos próximos decenios y luego la subida será de 0,1 grado suplementario cada diez años.
consecuencias incontrolables En el mejor de los casos, y a condición de que hubiera un cambio rápido en las estructuras económicas para hacerlas sostenibles, el incremento sería de 1,1 grados en el horizonte de 2100 respecto a las temperaturas constatadas en el periodo 1980-2000, por debajo del umbral de dos grados a partir del cual los científicos consideran que las consecuencias serían incontrolables.
Pero si la población y la economía continúan creciendo rápidamente y se mantiene el uso intensivo de las energías fósiles, la subida podría llegar a 6,4 grados. Sea cual sea el escenario que finalmente se materialice, habrá consecuencias directas, como una disminución de las nevadas y del volumen de los casquetes polares, hasta el punto de que el hielo del Polo Norte podría derretirse completamente en verano hacia 2100. Eso supondría, entre otras cosas, una elevación del nivel del mar que el IPCC estima entre 18 y 59 centímetros en función de las diferentes hipótesis.
Los fenómenos climáticos extremos, como las olas de calor o las trombas de agua, seguirán siendo más frecuentes y en los ciclones tropicales la velocidad del viento y las precipitaciones serán más intensas.
El calentamiento de la Tierra no será homogéneo, sino que será más acusado en los continentes que en el océano y en el hemisferio norte que en el sur, aunque en algunas partes del Atlántico norte la subida de la temperatura no será tan marcada.
Respecto a las precipitaciones, seguirán las tendencias recientes observadas, con un aumento en las latitudes más extremas y una disminución en áreas subtropicales, lo que significa que la cuenca mediterránea será todavía más árida.
emisiones de co2 Tras estos fenómenos, están las emisiones de dióxido de carbono (CO2 ), cuya concentración en la atmósfera ha pasado de 280 partículas por millón antes de la era industrial (1750) a 379 en 2005, y para las que el ritmo de incremento se ha acelerado desde 1995.
El presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, insistió en que "ahora estamos más seguros de la influencia humana en el cambio climático", y sin querer pronunciarse sobre lo que hay que hacer, señaló que el mundo de los negocios o de la medicina tiene que tomar decisiones sin tener certidumbre científica total.
Ante el "alarmante" informe, el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, pidió iniciar con caracter de urgencia negociaciones a nivel internacional para lograr un nuevo acuerdo sobre cambio climático. A la petición se sumaron los grupos ecologistas internacionales más destacados
"Ahora tenemos más certidumbre de lo que ocurre que en el precedente estudio de 2001 y hay una probabilidad del 90% de que el aumento de la temperatura de la Tierra se deba a la concentración de gases de efecto invernadero por el uso por el hombre de combustibles fósiles, señaló la co-presidenta del grupo encargado del trabajo, Susan Solomon.
Aunque se mantuvieran las emisiones al nivel actual, "con muy alta certidumbre" el calentamiento en el siglo XXI será superior al constatado en el siglo XX, alertó Solomon. De entrada, el efecto acumulado de la contaminación acarreará un alza de la temperatura de unos 0,2 grados por década en los dos próximos decenios y luego la subida será de 0,1 grado suplementario cada diez años.
consecuencias incontrolables En el mejor de los casos, y a condición de que hubiera un cambio rápido en las estructuras económicas para hacerlas sostenibles, el incremento sería de 1,1 grados en el horizonte de 2100 respecto a las temperaturas constatadas en el periodo 1980-2000, por debajo del umbral de dos grados a partir del cual los científicos consideran que las consecuencias serían incontrolables.
Pero si la población y la economía continúan creciendo rápidamente y se mantiene el uso intensivo de las energías fósiles, la subida podría llegar a 6,4 grados. Sea cual sea el escenario que finalmente se materialice, habrá consecuencias directas, como una disminución de las nevadas y del volumen de los casquetes polares, hasta el punto de que el hielo del Polo Norte podría derretirse completamente en verano hacia 2100. Eso supondría, entre otras cosas, una elevación del nivel del mar que el IPCC estima entre 18 y 59 centímetros en función de las diferentes hipótesis.
Los fenómenos climáticos extremos, como las olas de calor o las trombas de agua, seguirán siendo más frecuentes y en los ciclones tropicales la velocidad del viento y las precipitaciones serán más intensas.
El calentamiento de la Tierra no será homogéneo, sino que será más acusado en los continentes que en el océano y en el hemisferio norte que en el sur, aunque en algunas partes del Atlántico norte la subida de la temperatura no será tan marcada.
Respecto a las precipitaciones, seguirán las tendencias recientes observadas, con un aumento en las latitudes más extremas y una disminución en áreas subtropicales, lo que significa que la cuenca mediterránea será todavía más árida.
emisiones de co2 Tras estos fenómenos, están las emisiones de dióxido de carbono (CO2 ), cuya concentración en la atmósfera ha pasado de 280 partículas por millón antes de la era industrial (1750) a 379 en 2005, y para las que el ritmo de incremento se ha acelerado desde 1995.
El presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, insistió en que "ahora estamos más seguros de la influencia humana en el cambio climático", y sin querer pronunciarse sobre lo que hay que hacer, señaló que el mundo de los negocios o de la medicina tiene que tomar decisiones sin tener certidumbre científica total.
Ante el "alarmante" informe, el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, pidió iniciar con caracter de urgencia negociaciones a nivel internacional para lograr un nuevo acuerdo sobre cambio climático. A la petición se sumaron los grupos ecologistas internacionales más destacados
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